Bismarck und Perón
Thursday, June 24, 2004

Soy de la esquina, nena ...

En el ápice de mi anodina existencia, añoré con los huevos entre los premolares que en mi vida pasasen cosas. Y hoy pasan. Pasan de caño, pasan de uva y pasa de todo. La garcha es que Fortuna jamás se priva de girar su rueda en sentido anti Sr. Dikano tras haber entregado 2 o 3 alegrías de corrido.

En un principio estaba que me ardía el Perú de la alegría al enterarme que el Facha Martel está laburando como presentador y maestro de ceremonias ... en un circo! Noticias como estas hay que acompañarlas con un Frances Farmer will have her revenge en Seattle, de Nirvana, a todo permanganato de sodio e inhalando éter hasta que Martínez de Hoz pida falta envido en el juego de la oca.

Más luego, tuve un par de días PIPA PIPA. Descubría la alegría del primer mundo: hacer cosas felices durante los días de semana. Así que, de la nada, agarro mis bártulos y me voy al campo de deportes de la universidad y ... qué hago? Me juego un voléi con los sátrapas estos alemanes. Al grito de "Siebsen - Dreiundzwansig ... y en esta te dejo el orto mocho, marrano culo lleno de leche", saco, juego al beach voley toda la tarde (hasta que los partidos de la Eurocopa comienzan, que es cuando he de abandonar la arena) y me hago una permanente en el pelo pectoral de tanta dulzura.

Pero, como siempre, la depresión se alinea concordante con Fortuna y me deja irascible, lloroso, vacío, desesperanzado. Irse a vivir a otro ispa es para jamelgos desalmados. Es más heavy que un González Catán 3 am sin Kevlar.

No obstante, me repongo. A los ponchazos, como puedo, con la ayuda de mi sra y de Héctor Pérez Pícaro - el trebol de la buena suerte -, que vive en un cuartito que le preparamos en el ático y nos lava los platos cuando esa artritis galopante e inhumano que tanto lo azota se lo permita. Y decidimos tomarnos un GUACHI GUAU descanso, porque la "city" está tipo que re re parda con nosotros y onda que nos re re estresa. Asi que le levanto el dedo del medio a Fortuna y se lo champo hasta el intestinto delgado, de la mano de un: - Pero tomá, puta! NOS VAMOS DE LUNA DE MIEL A MENORCA ... y que te den por culo, jo'er!". Uno a cero!

Aunque, oh, hete aquí que Ingmar Bergman en su traje negro tipo Séptimo Sello, viene y se lleva al papá de mi querido amigo Holario. Casi 24 años de amistad y no puedo estar ahí para darle un abrazo. Llanto descomunal. Cuando el vaso se llena, hasta guachos pulentísimos como yo, te largan un lagrimón con olor ajo. Fortuna equilibra el marcador: uno a uno.

No obstante, me repongo. A los ponchazos, como puedo, con la ayuda de mi sra y del General Eisenhower - que les dió a estos ñatos de acá para que tengan, para que guarden y para que caguen polvo derrotista por los próximos 100 años -. Porque huevo pongo, vieja. Eso no me lo pueden negar.

Y entre la alegría del espetate honeymoonista ... llega otra furibunda contra de Fortuna. Tres contra el arquero. Y esta guacha que me prepara un desayuno con Musli, tostaditas con quesito, late machiatto y un emilio de mi vieja diciéndome que tiene leucemia. Dos - uno abajo. Tengo que sacar al arquero y meter al galgo Dezotti y que sea lo que dios quiera. Vomito todo y me voy a correr porque sino mato a algo o alguien. Incluído Ody, el perrito ese adorable que siempre acompaña a Garfield.

Ay, si no fuese por mi querido amigo el Sensei y mi querido amigo Holario, aun en su tristeza, ... hoy estaría quizás nuevamente sumido en un irreductible frenesí de download pornográfico-infantil 24x7.

Y después está el fútbol, que cuando las papas queman, uno o dos partidos de emotivo desenlace, te ponen más o menos la estantería en orden. Grité el gol de Flancia contra los Piratas como si fuera el fin del mundo. Ya que menciono "fin del mundo": fuí a ver The day after tomorrow ... Hollywood se iergue y retoma su mejor fúlbol, calzándome un Fisting en el opi desde mitad de cancha. Después, el match entre República Checa y el chocolatín masticable Holanda fue ... de lo más emocionante desde Argentina - Brasil en el '90. Y hoy me cagué de gusto viendo a los aburríiiiiiiidos, aburríiiiiiiiiiiiiiiiiidos alemanotes comerse un wurstchen por el ano en pantalla gigante en un bar en el que excepto alguna que otra comprensile puteada contra Bernd Schneider - el peor futbolísta que jamás haya vestido una casaca internacional -, se podía escuchar el ruido de una aguja cayendo el piso. Un panorama desolador. Casi no podía contener la alegría.

Me estoy yendo. Juro que necesito las vacaciones. Mi adorable esposa también. Les dejé, manga de trolos ingratos, un último post en Uncool Oniric Behaviours. No sean sopilotes: vayan y mimen mi difunto blog.

Amigos: los quiero mucho (al ritmo de "Soy de la esquina", de Jugate Conmigo - gracias Fede -).

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Thursday, June 17, 2004

Piratas

El otro día, un poco de mandioca, un poco de casualidad, me encontré con este penoso titular de un concordante y prototípico pasquín inglés de medio pelo.

Siéntanse libres de pispear un poquito la portada del SUN y el link GOTCHA2 antes de seguir leyendo.

Piratas


Me dan asco. Lo primero que pensé al leer el titular "Gotcha!: Our lads sink gunboat and hole cruiser" (en referencial hundimiento del Belgrano en la guerra de Malvinas ... o Falkland, o como pindonga le venga bien a usted llamarlas) fue: Este titular lo explica todo. TODO.

Los explica a ellos, a los piratas, a la civilización con las manos más ensangrentadas que la humanidad haya visto jamás. Que no les quepa la menor duda: los 50 milloncitos de fiambres que dejó la segunda guerra no le hacen ni sombra a estos piratas, conquistadores, creadores ideológicos del maquiavelismo, que no han hecho más que dedicarse al saqueo, la esclavitud y a llevar muerte y dolor a los rincones más recónditos del planeta desde el inicio del tiempo.

Explica a los americanos y su indecoroso paso bélico por la historia de la humanidad, víctimas de su propio ADN, de su sangre anglosajona, de sus genes conquistadores, ávidos de depredación.

Da por tierra con el mito del five o'clock tea y del "estilizado" lord inglés. Los ingleses tienen menos clase y tino que un hipopótamo en un salón de fiestas. Cómo puede explicarse sino la flagrante y garrafal falta de buen gusto en un titular tan serio, que trata ni más ni menos que con la vida y muerte de miles de personas? Faltaba un "acéitense el ano, bloody fuckers, que ahí vamos" y ya la hacían completa. Ni Crónica a todo motor podría publicar un titular y una nota tan irresponsable y mal educada en épocas de guerra.

"The navy had the Argies on their knees ... ". Explica, lógico, el lavado de cerebro al que los ingleses han sido sometidos desde temprano en la era moderna. Propensos a la agresión por repetición, cortesía de los medios y su cuasi subliminal pistoneo de violencia subconciente. "The ARGIES" ... Dios santo.

Lleva sentido, certeza y reafirmación a mi terror para con los multimedios. La guerra más cobarde es aquella en la que se ataca por la espalda, en la que no se le permite al enemigo la dignidad de la defensa. Y es, en mi (apocalíptica como siempre, sí) opinión, un hecho irrebatible que el mundo entero se encuentra hoy día en guerra. Una guerra sin sables, sin caballería, sin balas. Una guerra intelectual en la que no se pierde la vida, si no el libre albedrío, la capacidad de discernimiento, la habilidad para cuestionar las más elementales atrocidades. Desde siempre, los poderosos han sabido hacerse de las armas más peligrosas a la hora de multiplicar sus dotes, de perpetuar su estrato y posición de poder, de dominar y subyugar. Hoy blanden medios de comunicación entre las sombras y, civilizaciones enteras como la de los ingleses, caen de rodillas a su merced.

Amén de mi convencida veta paranoide, lo relevante del asunto son los sentimientos que estos baluartes de la decadencia despiertan en mí. Siempre me sentí un poco avergonzado por lo patético de la guerra de Malvinas y nuestra energúmena e infradotada ignorancia. Recuerdo hace algunos años, en la facultad, una compañera se puso a despotricar contra los ingleses porque - Qué derecho tenían ellos de venir y atacarnos para SACARNOS las Malvinas? - (sic). A fin de cuentas, si nos quieren tildar de patasucias y planta vacas, razón tienen como para estar enojados, no? Y entonces, me hincho soberanamente las pelotas, porque técnicamente no me tendría que poder enojar con ellos ya que la "inglesada" nos la mandamos nosotros.

No dejan de ser, no obstante, micos borrachos con un duplicadísimo cromosoma 48 y muchos barquitos atestados de pólvora, añorando el bipedismo a años luz de distancia.

Ustedes dirán, sí, lo sé: qué mierda nos queda a nosotros entonces, si esta frase le cabe a estos "primer mundistas" con olor a pata?

Aceite, amigos. Aceite caliente. AHORA: A LOS TECHOS MIERDA, QUE SE VIENE EL INVASOR!

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Saturday, June 12, 2004

Circus unter Wasser

Fuimos al circo con K. Y estoy conmovido.

Llegó acá uno de esos clásicos circos ambulantes del año del soroto (el Fliegenpilz!, una sucursal cultural del circo Thiani) y como pegamos unos cupones de descuento nos fuimos a la función del jueves.

La onda venía berretona desde afuera. Berretona mal. Unos trailler-vagones antiquísimos no muy bien pintados, una carpa derruída, todo chiquito y en un lote municipal bastante triste. Los cupones de descuento eran para el viernes y no para el jueves y como yo mañana tengo Eurocopa (esta semana no me despego del mini-mundialito ni para ir al ñoba ... PAPAGAYO nomás!) nos pusimos con los 30 mangos de la entrada (saladito como la puta madre, sí).

Y el circo fue una fiesta con Tito Puente en timbales y Blas Giunta de 5 ("o la pelota o el jugador ... los dos jamás"). Súper a pulmón todo; ultra ingeniosos para pelar cosas lindas con escasísimos recursos; acróbatas y personajes que te tienen al borde del asiento de lo copado de su gracia; mil millones de animalitos haciendo mil y un millones de piruetas ... UNA MASA!

El payaso ... bueh, el payaso haciendo de payaso, los chiquitos a full con el clown y los mayores bostezando, lógico.

Habían tres negros que se mandaban unas piruetas medio capoeirescas pero con tinte africano que te dejaban de la peluca. Se trepaban a unos postes con los codos, se colgaban de acá, de allá, te hacían comer que uno se había lastimado y cuando todos estábamos agarrándonos la cabeza pensando el número de la ambulancia se mandaban una pirueta inesperada, bien de prepo, y te dejaba bien bien de culo. Grosso.

Después un chino y una china, contorsionistas. Se subían a unos palitos y se anudaban entre ellos como pepinos fláccidos. Se contoneaban dulcemente al ritmo de la música y contra las leyes de la materia. Muy lindo.

También unos malabaristas que andaban de pelos! Se tiraban a mansalva con los palitos esos de mierda y los agarraban y se los tiraban de nuevo y después se subían a una escalera que no estaba agarrada de nada y hacían equilibrio con platitos y fuego y ... FLASH!

Una familia de equilibristas rusos que se jugaban el ojete en unas piruetas verdaderamente zarpadas sobre la piola; bailarinas haciendo unos trucos zarpadazos con unos ula-ulas fluorescentes bajo una luz negra; una improvisada mega piletona con agua para los shows acuáticos y un show de chorritos de agua de colores al final de lo más coqueto.

Y los animales! Bolé, tenían un circo ahí! Elefantes (en la del elefante me llamaron para ir a la pista con otros tipos y teníamos que tirar de una cuerda hacia un lado y el elefante hacia el otro ... terminamos todos revoleados en el piso, como era de esperarse ... muy divertido), caballitos, zebras, ponys, llamas, yaks (yaks, vieja! un cuelgue total!), vacas, cerdos, cerditos, palomas, pelícanos, gansos, gallinas, lobitos marinos (divíiiiiiiiiiinos los hijos de mil puta! ... y talentosos hasta los huevos marinos!), jirafas, hipopótamos, rinocerontes, etc, etc. Me olvido de muchos. Un plato!

Pero en lo que quiero hacer hincapié es en la emoción y los sentimientos que este cirquito, tan petit, me produjo. De chiquito, el circo siempre me pareció una pelotudez atómica. ATÓMICA. Pero hoy eso cambió. Desde el vamos, ayudado por esa prototípica música de circo (había una banda en vivo que se tocaba la vida) con un dejo de melancolía fondista, me impactó mucho cuan a pulmón estaba hecho todo. El esfuerzo que debía implicar mover todos esos animales, utilería y pesado pseudo mobiliario, si se quiere, de un lado a otro. Semana a semana. Mes a mes. Para ganar ... fuck-O, cero, nada. Esta gente se rompe el lomo para que el espectáculo salga bien y llegue ciudad a ciudad; se rompe el cráneo pensando en más y mejores actos con la poca utilería que tienen y con el reducido espacio que la carpita les permite, tratando siempre de atender hasta los últimos detalles. Todo sin esperar recibir más que la aprobación y la gratitud de la gente en un aplauso. Y esto me emocionó a full, obvio.

Durante los 20 minutos que duró la pausa de la función, charlamos con el payaso (un tipo divino, más bien mayor, de ciudad del cabo), uno de esos negros colgarines (belga, súper joven, un mocoso) y la madre de la familia de malabaristas (55 pirulos, suiza, toda una vida en el circo). Cómo hicimos para charlar con todos ellos? Resulta que apenas larga la pausa, los tipos se cambian la ropa y salen a atender el barcito, la tienda de regalos, el minicirquito y las vueltas en pony para los más chicos, etc, etc. Más multi-tasking que Béliz paseándose por todos los partidos políticos. Y todos le ponían onda al asunto; con una sonrisa, genuina, con pilas.

Y me puse a pensar también en el tipo de vida que implica ser una persona de circo. Más sencilla, más serena, desconectado de las inocuoas huevadas que rigen a la sociedad moderna y atados por amor: a los viajes, al entretenimiento y por sobre todas las cosas: al arte. Su arte, el de las destrezas, el de hacer reír al público o ponerlo a aplaudir hasta que las coloradas palmas ardan de homenaje. Tiene que haber sí o sí un amor por el circo, un amor por el espectáculo y principalemente: por la vieja escuela. El espectáculo moderno se lleva a cabo en la tele, en la internete (petete), en el cine, en el teatro, pero el circo a estas ha alturas está quedando francamente demodé. Entonces: por qué no adaptarse? Por qué no mutar y llevar sus destrezas a la gente de forma más moderna? O por qué no, meramente, tirarse a hacer algo que por lo menos te de de morfar bien y te asegure, mínimamente, un futuro? Les recuerdo que esta gente es en su mayoría europea y si quieren hacer algo distinto con su vida no tienen más que ir y hacerlo, así de sencillo. Es de mi entender que lo que realmente los atrae es el estilo de vida austero, más en contacto con la naturaleza, la tradición y aquellos viejos valores cuya simplicidad jamás podría sobrevivir en esta era.

Véanme, ya hablo como geronte. Lo que pasa es que este tipo de (cómo llamarlo?), este tipo de contrastes, estos momentos de cuasi lucidez, estos atizbos de auténtica perspectiva siempre ponen en jaque mi endeble estantería; mi ética, mis códigos, mis sueños, mi (mierda! acaba de entrar un mosquito del tamaño de un helicóptero por la ventana!). El asunto es que estas cosas te obligan ineluctablemente a replantearte la brecha entre lo que te importa ... y lo que realmente importa. Uno nunca puede estar plenamente alineado con la verdad absoluta. Aunque quizás en el circo ...

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Wednesday, June 09, 2004

De nuestra cocina #1

Ensalada agridulce de espinaca,
por Katrin K.

A muchos la mera idea de mezclar ducle y salado les parece una pelotudez galopante ... y no los culpo. Pero es en la mayoría de los casos un preconcepto desafortunado, basado en algún plato de magro tino, en algún tugurio poco feliz del bajo Avellaneda. Recuerdo cuando niño, purrete, gurrumín, mi abuela me llevó a comer a la costanera, un día de semana después de clases, sin razón aparente. No recuerdo que fue lo que comimos, pero sí recuerdo lo que se pidió de postre esa vieja borracha después del almuerzo: una banana frita. Una banana frita! Que pelotudez! A quién se le ocurre semejante descalabro? Un desacierto de la naturaleza, cuanto menos. Recuerdo aquella palanqueta fálica desapareciendo tristemente en su plato, bocado a bocado: olía a fétida fritanga indigna de estación de tren, tenía el aspecto de una deposición con fiebre amarilla y suponía la consistencia de un menir de mocos bronceados. Es al día de la fecha que no tengo los mejores recuerdos de mi abuela y me descompongo cada vez que veo dicho plato.

Pero a lo que voy con todo esto es a que acontecimientos de este tipo no son más que reveses del destino, intentando desviarnos del camino del Fred Bongusto y los placeres sodomeros. Espero no haber creado el efecto adverso.

Esta receta es fácil, rápida, liviana (a excepción del blue cheese), no requiere ingredientes raros ni nada que no se pueda comprar en cualquier supermercado y es, por sobre todas las cosas, muy, muy rica. Es uno de esos pocos platos en los que uno logra que todos los ingredientes se mezclen unos con otros de manera per-fec-ta.

Quedan más que invitados a probar.

Ingredientes (2 porciones):

Espinaca: 8 a 10 puñados (parece mucho, pero no lo es)
Ananás: 4 rodajas
Pelones: 2
Champignons: 2 puñados (5 o 6 grandes)
Blue cheese: 100 grms.
Gorgonzola opcional (o algún otro queso): 50 grms.
Sal
Pimienta

Para la salsa:

Leche de coco: 1 taza pequeña
Chili: 1 (sin semillas, por Dios!)
Queso crema: 3 cuacharadas (Tholem o algo similar estimo puede andar muy bien también)
Ananá: 1/4 de rodaja picada bien, bien finita
Curry: 1/3 cucharadita
Sal
Pimienta

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Instrucciones:

Comenzamos por blanquear la espinaca. Para eso hervimos 1/2 litro de agua en una cacerola. Limpiamos la espinaca, que en un principio habrá de parecer suficiente como para alimentar a un batallón, y la hervimos por espacio de 1 minuto, más o menos; lo suficiente como para que se arruge y contraiga.

Mientras la espinaca se blanquea sacamos un sartén y ponemos a calentar una cucharada de manteca para luego saltear los champignons. Quitamos entonces la espinaca de la cacerola y la dejamos en un colador, bajo el chorro de agua fría.

Quitamos los tallos a los champignons, los limpiamos con algún papel de cocina (y no con agua), los cortamos en cuartos y los ponemos en la sartén por 1 minuto. Escurrimos mientras tanto la espinaca y la ponemos en la ensaladera. Hacemos lo mismo con los champignons.

Cortamos las rodajas de ananá y el pelón en cubos y los agregamos a la ensalada. Es importante que el ananá sea natural y no en lata porque este último viene en almíbar, que resulta demasiado dulce para la ensalada. Si solo tienen ananá en lata, entonces escurran las rodajas que vayan a utilizar bajo un chorro de agua antes de incorporarlas a la ensalada. Cortamos también en cubos el blue cheese y el gorgonzola (o cualquier otro queso que pinte: la idea es agregar otro sabor porque el blue cheese es bastante fuerte). Sal y pimienta a gusto.

La salsa es muy sencilla también. Se mezclan en un bol la leche de coco, el chili bien picado y sin semillas, el queso crema, el ananá, el curry y se sazona con una pizca de sal (porque la ensalada ya está salada) y pimienta. Se vierte en la ensalada y ... guten appetit!

Y recuerden: unas hojitas de albahaca y unos croutons nunca lastimaron a nadie.

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La Mochila

Déjenme darles un consejo de oro, pero de oro: si se piensan ir a vivir a otro país y no hablan el idioma ... no se vayan una mierda!

Déjenme ponerlo bien bien clarito:

NO SE VAYAN UNA MIERDA!


Te pinta un choripán ... no sabés como mierda se dice choripán . Así que te jodés.
Te pinta una TV mataminutos ... no sabés que mierda dice la gente. Te consta que "algo" está pasando y que tal o cual programa pudiera estar bastante interesante, pero las tres o cuatros boludeces que llegás a cachar, lejos de ayudarte a comprender, te dan pie para caer en el interés seguido de una sosobra frustrativa monumental. Así que te jodés.
Te pinta un libro, una helado, una badanga, una puta o lo que sea ... Te jodés!

Esto es una mierda! Dios está loco! LOCO! Porque no hay razón alguna para que me pase esto. O qué soy yo? Un ladrón? Un violador? Un estafador? Te pasás la vida poniéndote las pilas para no ser un garca, no romperle el chanchito a nadie, no garcharle la hermana al amigo ... y para qué? Para esto? Para que el Caradura Mayor venga y te ponga en una situación de apriete digna de un Puente Lanoria un viernes a las 3 am? Nooooo. Nooooo, querido, no. No se entiende. Qué explicación le da uno? En este mismo instante siento como si Dios hubiese venido de la nada, por atrás, y estando yo de lo más piola, tirándome pedos en el living de mi casa con una cocucha en la mano y a pura paz, me hubiese metido una banana en el ano sin razón aparente. Un despropósito! Porque NI SIQUIERA MALDAD ... esto es un DESPROPÓSITO! Además no hablo de una banana banana, del tipo frutal, sino de esas que se montan en la costa y que van tiradas por uno de esos pinchinchos náuticos en los que tanto los bananeros como los bananeantes tienen un pedo Notable. De esas bananas. Un vilipendio sin precedentes.

POR QUÉ? Por qué, Dios, venís y me hacés un handballing porque sí? ... Por quéeeeeee, che?! Habiendo TANTO hijo de puta dando vueltas ...

Hoy tuve un día lindo a pesar de esta MIERDA del idioma de MIERDA este que tengo que aprender y que me lleva infinitamente más tiempo del esperado. Fuimos con mi sra a la pileta pública de la ciudad; nos compramos una pelota y jugamos unos voleyball(es) rabiosos; nos asoleamos como carbones y nos clavamos una ensalada De Pelos a la vuelta. Todo muy lindo ... así que imagínense como viene la mano los días malos. Además, déjenme decirles una cosa, a ustedes que vienen acá por algún motivo ulterior que yo desconozco y que quizás buscan alguna suerte de tutorial mecánico sobre como irse a la mierda del ispa y no cagar aceite en el intento: cuando uno se va, pierde contacto en un 95% con sus amigos y seres queridos. Siempre hay uno o dos, afortunadamente, que se ponen una media pila y hacen el esfuerzo para acompañarte vía Encotel, aunque sea, en esta loca pelotudez de europeizarse. Pero el grueso, si bien de seguro deseándote la mejor y esperando día a día que todo te esté saliendo súper bien, se incomunica. Súmenle a eso la depresión inherente a estar entre estos tipos que, entre nos: están locos de atar, que te drena y te deja limpio de energías para siquiera pegarle un llamadazo, un msn o algo a las personas con las que te importa tener contacto y ... VOILÁ: le merde ... le neant ... la prisión de la perpetua soledad. Dos gramos de apatía alemana, tres cucharadas de un pueblo en el que nadie habla alemán aunque sea sino turco y media tacita de absoluta desorientación completan el cocktal de la felicidad y animan su fiestita cuando se les cante el orto.

Se cae a pedazos esto. El sentido de las cosas se desmorona. De qué vale irte a un lugar mejor si no podés compartir las cosas que te pasan, buenas y malas, con la gente que te quiere?

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