Je suis one fucking fucker
Fuck the fucking fucker, dicen los gringos, mientras disfrutan de su séptima Coors "lite" en su nuevo sabor Orina Menguante: el mismo espíritu Ford Pajero de siempre, pero con menos espuma que nunca ... si es que tal cosa es posible.
Y yo digo Niet! NIET! Ustedes, vampiros de lo mundano, escribanos de los banal, que no salen de "la América" porque ahí tienen todo: nieve, desierto, mar y margarina ... a raudales. Ustedes jamás comprenderán la sacrificada vida tercer mundista. Jamás disfrutarán del gol del Barrilete Cósmico como si nada más en el mundo existiese. Jamás se quedarán boquiabiertos frente a un auténtico castillo europeo porque, lógico, se les caerían los Mcnuggets con salsa barbacoa de entre los dientes y hay cosas con las que no se jode. No, John? Eh? Mirá, un negro ... dónde está la escopeta? Eh? No, John? Porque quién defiende a tu familia sino vos, no? Quién? Acaso esos "liberales" [persignación aquí] del norte que siempre nos llevaron la contra y que ahora quieren copar Washington cuando no tienen ni medio huevo para aguantar los trapos y apretar el botón rojo si la ocasión y la seguridad nacional así lo amerita? Eh? Por supuesto que no.
Por eso, me voy a París. Amigos, el Señor Dikano (yo) y su señora Katarina von Peluca, pasarán el 2 de agosto (cumpleaños de quien suscribe) en la mítica ciudad de la luz: París. La ciudad más visitada del mundo, donde si medio que te pasás con el Pernod y te hechás un clorardis en una esquina oscura del Montmartré, medio tarde y te pesca la sureté, pelás unos Gauloises, convidás y con la más cruenta honestidad que el bipedismo moderno permite admitís un "y sí, me pasé, macho ... qué, te voy a andar empaquetando con que sí, que no, que pum, que pam? no, me pasé grosso ... qué se le va a hacer? No podía dejar que la vejiga me implotara y se me llenara la próstata de alcohol. Vos me entendés, no? O no tenés nunca franco y salís con los muchachos y un pernod lleva al otro y cuando te das cuenta te pasaste toda una semana de putas, cargando dos menores de trece y once respectivamente bajo el brazo, sin volver a casa?". Y el tipo te mira, y se le relajan los músculos de la frente y arqueando la gorra te palmea amistosamente la espalda, con el cigarrillo en la boca, como diciendo "pero síiiii ... O qué te pensás? Que no soy humano?".
El hombre es más primal en parís por cosas como estas y por eso me voy a pasar el cumpleaños ahí. Ah, y porque me sale gratis, lógico?
- WHAAAAT? -, dirán ustedes?
- Pero sí, chiquilines. O qué, me leí "al pedo" todas las de Isidorito?- , retrucaré yo.
- Pero usté' es un grosso muy grosso entonces, Sr. Peliponcio -, bisbisearán ustedes.
- Bueeeeno, no, no sé. Tampoco para tanto. Les recuerdo que en quinto año me llevé 9 materias a marzo -, esnufaré yo, apelando a la más anodina humildad.
- Y cómo le hace ese usté, patrón? E' muy rico usté', no? -, paraguayareán un poco ustedes.
- Ni ahí, Wáshington Sarlanga mío, ni ahí. De hecho, estoy redefiniendo el concepto de pobreza en Europa. Pero igual esto no me detiene -, palaquearé yo.
- Oooooh - (uds).
- Séh, bepi - (yo).
- Y cómo le hace ese entonce' usté, patrón, para pagarle el pájaro de metal ese? -, berugocarambulearán uds.
- Fácil, Nelson: me meto en Easyjet.com y como soy muy guacho pistola y la tengo más larga que vos, que Rocco Siffredi y que el Chipi Barijho, voy y saco pasajes a cifras irrisorias -, menchomedinabellearé un poco yo.
- So how much did the tickets cost you, Lord Puto -, agilizarán ustedes.
- Esa es una muy buena pregunta, Béverly. Con este revolucionario método no solo puedes pelar patatas, encerar el auto y adelgazar a Poncharello, no ... también puedes sacar tickets por la nete [petete], a CERO Euros -, blandiré yo cual Katana con dulce de leche.
- Dé qué estás hablando, Willis? -, arnoldearán ustedes por una moneda.
Y yo ya no contestaré, no. Me limitaré a regodearme en una sonrisa hípica, casi equina. Guardándome los místicos secretos cual mago Emanuel. Se me ha tildado de PUTO RRRREPUTO por el valor al cual hemos adquirido nuestros pasajes, y debo admitir encuentro el calificativo, cuanto menos: atinado.
Y amén de esta pindongante alegría, los estimados desconocidos Farfolocos, impúdicos inhabitantes de este coqueto destino hacia el cual nos dirigimos y sobresalientes modelos de bloguerismo moderno (?), ya nos han acercado una grata propuesta encontracional. Así que de seguro haremos un burbujeante blogger meetup en algún coqueto bistró parisino. Vamo' lo' pibe', vieja.
Te querés matar, no? No, no ... por favor, no ... no te claves el prepucio a la frente, te embales y te automandes en un paquete al Perú cual bromita pesada de despedida de soltero. Yo vivía en Buenos Aires un pestañeo atrás. Y también me tomaba el 64 para ir de belgrano a palermo e igual que vos me agarraba bien el ojete cuando pasábamos por pacífico tarde. O acompañando a mi querido amigo el sensei a tomarse el bondi tarde por la madrugada en mi acogedor y familiar barrio de San Telmo, para terminar corriendo como putos sin mirar atrás hasta diagonal norte. Sí, yo sé como es. Pero no te flageles el glande con cera caliente, no. Si yo, que soy el pináculo de la pelotudez, pude ... cualquiera puede. Todo es cuestión de no laburar, abandonar año a año la carrera para empezar otra nueva, agarrarse cuanta depresión ande por ahí, pasarse el día mandando los mails más pelotudos a cuanta empresa se te ocurra para quejarse por la deficiencia de su servicio/producto y pasarse el grueso del día en la cama ... mirando tele y arrancándose los pelos del ñato porque te sabe divertido.
En otro orden de cosas. Hoy intenté un nuevo Deutchkurs. Uno intensivo, que dura una semana. Así que me mandé a ver que onda. Este es el resúmen de lo reelevante.
Eran todas mujeres. Y charlando, de alguna forma llegamos a que el profesor me preguntara a mí, único varón, si yo ayudaba en la casa o todo el laburo doméstico lo hacía mi sra. Le dijo que sí, que hacíamos 50 y 50. Quizás ella un poco más porque es menos roñosa que eu, locomotora, pero no porque yo la mandase a la cocina. Y entonces me preguntó si la cosa era así en Argentina y le dije que en líneas generales sí (estando acá descubrí que Argentina es uno de los lugares menos chauvinistas que se puedan concebir, en los que a la mujer, en general, realmente se la considera como una igual). Y el tipo (sirio) se sorprendió. Y entró a preguntarles a las demás chicas cómo era este asunto en sus casas y también como era la vida en general en sus países. Ete aquí el maremágnun de cocodrilo cianótico.
La lituana: en seco de descorchó con que en Lituania está como "bastante" aceptado que si el hombre vuelve a la casa y la cosa no está spick and fucking span, la cena calentita y la cerveza destapada, una buena zurra no tiene absolutamente nada de malo. Es casi como menesteroso. Yo ... con los ojos abiertos graaaandes, sin salir de mi asombro.
La iraquí: (la primera iraquí que conozco acá) "Y, Irak es muy conservador para estas cosas. En ciertas partes si te sacás el velo tenés que saber que te ganás la paliza de tu vida. La muerte por lapidación es algo que suele suceder". Yo ... pálido. Y le pregunta el profesor cómo era la vida ahí en su pueblo. "Y yo vengo de un pueblo Kurdo, del norte, y con Saddam, a los Kurdos era tirar a matar siempre que la oportunidad se presentara. Así que teníamos que andar con cuidado. Y con la llegada de los americanos ... bueno, la cosa no mejoró exactamente". Yo ... desorbitado.
La eslovena: (un delay terrible, pobrecita) Le preguntan cuánta gente vive en su pueblo, Grozny. Y dice que no sabe. Pero le piden un más o menos bien a grosso modo: 500 mil? 5 millones? Más o menos. "Y no sé. Es que no sé. Han habido tantas guerras, tantas bombas, la guerrilla siempre a la orden del día, que se hace realmente muy difícil saber cuante gente hay viva hoy día". Yo, poniéndo la cara de descone total que ponía Tato Bores cuando Carnaghi venía y le ofrecía un negociado tras otro. Se acuerdan? Que divino el Tato!
La ucraniana: Le preguntan de donde viene. Y la mina, sin medias tintas: de Chernobyl (a la garcha!). Y cuanta gente vive en Chernobyl, le pregunta el profesor en otro esplendoroso despliegue intelectual. "Y ... no sé. Ustedes sabrán lo que sucedió y en realidad todavía hay muchos problemas por lo sucedido y por esto los censos fallan constantemente. Se hace muy dificil calcular con exactitud". Y ahí flipé ... Me agarraba la cabeza. Me mordía el labio de abajo. A esta altura del partido estaba buscando la cámara oculta de Tinelli hasta en la birome.
La kazakakstaní: "Bueno, yo vengo de un pueblo llamado "x" en el que la ex Unión Soviética testeaba sus armas nucleares en los 80's. En "x" tenemos problemas de culitvo, los chicos se nos mueren, el agua que no se puede tomar, que pum, que pam, que no sabemos bien cuanta gente vive ahí, que esto, que lo otro ... ". Y limé, amigos. Limé.
Ustedes podrán no creerme, pero a veces la realidad supera a la ficción. En esta extraña mañana, el hados confabuló para juntar como cinco o seis Historias de la Cripta, de S. Spielberg, y tirármelas por la cabeza en real time. Un plato. De más está decirles que no vuelvo NI EN PEDO al epicentro de la desgracia ese. NI EN PEDO. Al menos, me cagué de la risa contándole lo flipponciante de la situación a Kati ... pero que palanca, por dios. Y conocí a una chilena que es vecina nuestra, así que aproveché para rabiar en español con ella a full.
Que día amigos. Feliz día, por cierto! :)




